|
Ante un despido el hombre y la mujer viven la nueva situación de manera diferente. Algunos datos que nos pueden ayudar a situar a la mujer en el mercado laboral son:
• Según el último informe de la UGT, la diferencia salarial entre hombres y mujeres en España es de un 29%; la media europea se sitúa entorno a un 15%. • A un mismo nivel formativo, la mujer tiene mayores dificultades que el hombre para acceder a puestos de trabajo de responsabilidad. Incluso en los sectores más avanzados socialmente, los puestos de máxima responsabilidad suelen estar ocupados por hombres. • Persiste la dificultad en combinar la vida personal y la profesional y conseguir así un equilibrio holístico.
Pero estas cifras por sí solas no nos dan una visión completa de la situación de la mujer así como de su reacción ante el despido y como lleva el programa de Outplacement.
En un proceso de despido colectivo en el cual se ve afectado toda la plantilla, no existe ningún tipo de discriminación por sexo, nivel profesional, ni edad. Para que estas personas puedan recolocarse en el mercado laboral se les facilita el acceso a programas de Outplacement grupales.
Es interesante analizar las diferencias de actitudes de la mujer y del hombre en un programa de Outplacement.
En la primera fase centrada en analizar la trayectoria profesional del candidato y también en ayudarle a asumir el despido, cabe destacar que la mujer dispone de una ventaja importante sobre el hombre, su inteligencia emocional. Este índice de IE ,es en este caso, un elemento fundamental para poder superar el proceso, asumir la situación y empezar a proyectarse hacia el futuro. Como afirmó Daniel Goleman en su último libro, Prácticas de la Inteligencia Emocional, la mujer suele exteriorizar mejor sus sentimientos en vez de cohibirlos y frustrarse.
El hombre, ya sea por motivos culturales o por sentirse responsable de la economía del hogar aunque la mujer esté trabajando, suele mantenerse en apariencia frío; Provocando un abandona habitual de sus actividades y hobbies y rechazando la posibilidad de que el despido le afecte a nivel emocional.
Cuando se analiza la situación personal y profesional de cada persona, constatamos cómo la mujer tiene mayor capacidad de organización; menor tendencia al autoengaño; y, por último, gestiona mejor su tiempo, en gran parte debido a que está habituada a compaginar su vida laboral con las obligaciones familiares.
En la segunda fase en la que se desarrollan diferentes estrategias de ataque al mercado laboral , algunas más proactivas que otras, la mujer sigue teniendo una gran ventaja en comparación con nosotros ya que gracias a que asume mejor el proceso es capaz de desarrollar y mantener una red de contactos más óptima..
En la fase posterior del marketing personal durante la cual se suele trabajar las habilidades de presentación personal, lenguaje corporal, imagen personal, cv, etc... no existen diferencias pronunciadas entre sexo sino más bien entre categorías profesionales y habilidades personales.
Por ejemplo, un perfil técnico, ya sea hombre o mujer, acostumbra a tener la misma dificultad en desarrollar sus habilidades de comunicación y de presentación debido a su formación y a las competencias que ha desarrollado a lo largo de su trayectoria.
En la última fase del programa en la que estamos asesorando al profesional implicado a negociar su retribución en su nuevo puesto de trabajo, nuestro papel como empresa de Outplacement es el de no tomar en cuenta ningún tipo de discriminación e intentamos ayudar a la candidata a poner adelante sus habilidades y experiencia para que negocie las mejores condiciones salariales posibles.
En resumidas cuentas y como conclusiones de nuestras observaciones existen una serie de pequeñas diferencias entre el hombre y la mujer que ayudan a esta última a superar con más rapidez el proceso del despido y a proyectarse anticipadamente hacia el futuro, es decir a encontrar un nuevo puesto de trabajo.
Jean Philippe Nadier Director Humanus Consulting
Fuente: Revista Humanus Consulting
|