No siempre es fácil hablar de uno mismo en una entrevista de trabajo o en la entrevista anual de desempeño con su superior, por lo que el mayor consejo que se puede dar es el de ensayar e ir preparado a dichas citas . La improvisación no suele dar buenos resultados .Una mayor preparación le hará sentir seguro en sí mismo dejando curiosamente más espacio a la espontaneidad y naturalidad, valores fuertemente apreciados por los entrevistadores.
Venir preparado no significa forzosamente destacar sistemáticamente y automáticamente sus puntos fuertes y lo buen profesional que uno es ya que podría ser percibido como una persona pretenciosa o con una falta de seguridad importante en si mismo , por otro lado el no mencionarlos podría ser percibido como una carencia en su capacidad y habilidad de ventas . Mantener una postura neutraltampoco le ayudará ya que no le haría destacar del montón, por lo que la justa medida no es fácil de encontrar en este caso y variará de una entrevista a otra .
Lograr posicionarse y hablar correctamente, en el tono justo, de uno mismo será al final lo que diferenciará un candidato cualquiera de un candidato exitoso y hará que el entrevistador tenga una mejor percepción de dicha persona. Lo que va a influir en su opinión será su capacidad en transmitirle una imagen precisa y concisa de sus competencias, habilidades y expectativas .
Para conseguir dicho resultado una de las herramientas a utilizar podría consistir en llevar poco a poco a su interlocutor a tener una idea clara de usted utilizando ejemplos concretos, y hechos , que sutilmente irá introduciendo en la conversación.
Por ejemplo en vez de nombrar sus cualidades o uno de sus puntos fuertes será mucho más efectivo demostrárselo siguiendo la regla de los 3 puntos : Un contexto, una actitud, un Resultado.
Quiere demostrar a su interlocutor que tiene capacidad de adaptación , pues déle 3 ejemplos en los cuales demostró tener esta cualidad, describa lo que ha hecho en cada uno de ellos y presente los resultados para cada uno de ellos. Si falta uno de estos tres puntos , su interlocutor podrá ir dudando de su palabra e irá generando desconfianza.
No hay que olvidarse que muchas veces su interlocutor no es la única persona que decidirá su incorporación por lo que hay que facilitarle el trabajo y darle herramientas y ejemplos concretos que le ayuden a defender su candidatura.
Más allá de esta técnica comentada y para reforzar en su interlocutor el sentimiento que posee las cualidades necesarias, lo ideal sería poder demostrarselo a lo largo de la entrevista . Por ejemplo si dice ser una persona dinámica tendrá que ser dinámico a lo largo de todo el proceso , si dice ser autónomo no espere a que el entrevistador le haga preguntas para presentarse .
En resumidas cuentas para poder hablar bien de si mismo y dar unos ejemplos convincentes lo importante es hacer un trabajo previo personal de reflexión y autoanálisis que puede ser reforzado con herramientas externas como es por ejemplo el balance de competencias.